Últimamente se están popularizando las historias en Internet sobre el fastuoso y prometedor Windows Vista Express. Según Microsoft y los distribuidores, si comprabas un ordenador en Estados Unidos entre octubre y marzo, tenías derecho a una actualización gratuita a Windows Vista.

Yo lo pedí en enero. Me llegó a principios de mayo. La distribución fue un auténtico desastre, el soporte técnico fue un fraude garrafal y la forma en la que contestaban los técnicos de Microsoft a veces rozaba el límite de la mala educación. (A veces te hacían copia pega de una respuesta anterior).

De acuerdo con ModusLink, la empresa que está contratada por las distribuidoras y Microsoft para el procesamiento del programa, “entiende la frustración de los consumidores” y aclaran que “hacen todo lo que pueden”.

Un auténtico fraude. Es la última vez que me fío de Microsoft.