El diseño del portal de descargas FullReleases.com es atractivo. Es muy atractivo. Suelo tener buen ojo para las estafas pero esta vez lo bonito se hizo pasar por lo verdadero. La empresa en cuestión te permite descargar “gratis” el mejor software pirateado como Windows Vista, Office, todos los juegos que existen en distintos idiomas, películas y un largo etcétera. Se ve suculenta. Se ve apetitosa. Me creo un usuario y contraseña a la vez que me aseguran que eso es todo lo que se requiere para bajar archivos de su servidor privado. No torrents. Descarga directa. Suculento, de nuevo.


Al hacerme un usuario, me dice que estoy a sólo un paso de descargar todo lo que quiera. Me dicen que tengo dos opciones: pagar o pagar. Pago 5 dólares como tarifa única por PayPal o me hago usuario de una web porno y me lo rebajan a 1 dólar. Me olvido del tema. No pienso dar mi dinero a estas cosas cuando hay programas que lo hacen gratis por mí. De eso hace una semana. Durante toda esta semana he recibido e-mails de la empresa diciéndome que no he completado mi proceso de registro de cuenta y de que si pago, recibiré beneficios “incomensurables”, como decía Jeb Bush sobre la “república” de España. Sigo pasando de los e-mails.

Ahora mismo, hace minutos, recibo un e-mail de estos tipos diciéndome que me han dado 30 días de prueba en la web… bueno, está bien. Voy a probarlo. Ninguna descarga funciona. Simplemente sale un popup con texto estilo consola en javascript que me dice que he completado mi límite de descargas para usuarios de prueba (1000 descargas por día). Me extraño. El texto que aparecía era lo más falso que podía verse simulando una conexión a un servidor. Parecía de chiste. El código de página está metido y remetido y tengo que enredarme, aunque al final lo encuentro.

El código estaba preparado para dar ese mensaje a cualquier usuario. El mensaje también dice que como has agotado tu límite, tienes que pagar 5 dólares por la suscripción ilimitada. Hago un poco de investigación por Google y me encuentro con testimonios de estafados: cuando te suscribes de pago en la web, todas las descargas desaparecen y aparece como que no hay registros en su base de datos.

Increíble. Hice un Whois del dominio y fue registrado por un tal “Mad Dog”. No suena como el típico nombre de un businessman americano.

Próximamente, yo, investigador frustrado, desvelaré nuevas estafas. En el próximo número: hostings estafadores. No os lo perdáis, ¡hombre!