Si no has probado Safari para Windows, no te pierdes nada. El explorador de Apple, famoso para Mac y fastuoso para Windows, se ha convertido en la auténtica espina para la imagen de Apple. La empresa es famosa por su software nítido, pulcro y domésticamente perfecto. De hecho, es una empresa admirada por muchos, entre ellos, por mí. Me descargué el nuevo Safari y mi imagen de Steve Jobs cayó por los suelos. Es un explorador mutante, incapaz, lento y de aspecto feo.

Eso no es todo. Ahora resulta que la versión que sacaron estaba llena de agujeros de seguridad de todo tipo y, para salvar el cuello, están lanzando parches y más parches para cubrir los fallos del explorador, que con tantos hoyos parece un queso.

En caso de que se queden de brazos cruzados, la imagen de Apple se va a ver dañada muy gravemente, sobretodo hacia aquellos usuarios de Windows que quieran hacer el switch a Mac.