
Bill Gates se ha destacado por ser el mayor de los empresarios en el mundo de la informática. Bueno, está bien. Sin embargo, Bill Gates no es un algo aislado. Hay muchos como él. Bill Gates no es ni mucho menos un superdotado, ni tampoco fue el padre de la informática. Su sistema operativo, que fue lo que le catapultó a lo más alto del mundo computerizado, fue una revolución en su época pero hubo mayores revoluciones que no tuvieron el mismo éxito. ¿Por qué él es rico y tú no?
Por una muy sencilla razón. Bill Gates jugó un importante papel mediático en aquella época. Ya había ordenadores desde hace mucho tiempo. IBM ya existía y otras empresas de software dominaban el mercado. Sin embargo, Bill Gates fue siempre el chico que empezó en el garaje, lo cual se ha convertido en una importante metáfora a lo largo de los años. En “Conspiración en la Red”, película hollywoodense sobre las andanzas de un geniecillo de la informática en Sillicon Valley, el magnate malvado dice: “cualquier niño en un garaje puede desbancarnos”. Ese niño es Bill Gates y siempre lo será.
La imagen de Bill hizo que todo lo que estaba alrededor suyo fuese oro. MS-DOS se convirtió en lo más usado mientras él se convertía en el símbolo del sueño americano: cualquiera puede ser él. Daba incluso una imagen de genio pero independiente, casi autosuficiente. No era una gran corporación, sino una persona rodeada de muchos satélites.
Para cuando su imagen empeoró, el proceso ya estaba demasiado avanzado. Más del 90% de los ordenadores del mundo dependían de su software y los fabricantes no hacían más que producir cosas compatibles para el mismo. Bill se convirtió en el Darth Vader de Sillicon Valley, en el antagonista del software libre, en la imagen del corporativismo americano. Bill Gates ya no era una persona, era un ente que gobernaba la informática, era una empresa, un todo, el todo.
Muchos, quieran o no, han tratado de imitarle a lo largo de los años. Steve Jobs ahora lo está logrando. Su popularidad ha incrementado de forma increíble desde la salida del iPhone, donde demostró que Apple tiene mucha más creatividad que ofrecer al mundo de la tecnología. Microsoft no hizo sino empeorar la situación sacando Zune. Hasta el aspecto es casi el mismo. Ahí Bill Gates dio a entender que se acabaron las ideas. Termina la era Microsoft. Linux está en auge y el uso del Mac crece como la espuma. Hasta el mendigo en frente de tu casa tiene un iPod shuffle. La Unión Europea se mete con Microsoft. Aparece Google y los intentos de Microsoft por ofrecer una plataforma de entretenimiento online desaparecen.
¿Cómo puede ser que Google, una simple página con un logo hecho de letras tipo Times New Roman de colores y un formulario que dice “voy a tener suerte”, desbanque al rey de reyes de la informática? Originalidad. Algo que a Microsoft le falta durante los últimos años.
¿Por qué Bill Gates es rico y tú no? Porque él siempre será el chico del garaje.





