Presidiarios se tatúan en la cárcel… con los Rumble Packs de Nintendo 64
Esa adorable consola, querida por nintenderos de todas las edades, desde el pequeño Pepe del quinto piso hasta la anciana Adefesia, del séptimo, pasando por Teddy Bautista y Ramoncín. Todos hemos jugado alguna vez a la máquina de 64 bits de Nintendo, pero quizás no todos nos hemos llegado a tatuar con sus Rumble Packs, que daban vibración a los juegos.
Según declaraciones de los propios oficiales de policía en las cárceles de Estados Unidos, se hace constantemente por todo el país. El oficial, anónimo, dice:
De hecho, es bastante fácil. No hay locales para tatuarse en cárceles de máxima seguridad. Lo hacen en sus celdas con una batería enganchada con cinta a un tubo (como un bolígrafo). Se saca el motor del Rumble Pack y se adhiere a la parte de arriba del tubo. Una aguja se atraviesa por medio del tubo. Cuando se conecta la energía al Rumble Pack, éste se enciende y hace que la aguja se mueva hacia arriba y abajo como si fuera una máquina de coser. Se moja la aguja en tinta, generalmente sacada de las tintas de bolígrafos de cabeza esférica.
Ya está resuelta la leyenda. A partir de ahora no nos preguntaremos una y otra vez cómo los presidiarios se hacen los tatuajes en la cárcel.






