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Si tu escritorio o estudio huele a perro muerto, a patata frita, a no haberse duchado durante un par de días o a cualquier otro olor poco agradable, la solución está aquí mismo. Connectland ha fabricado un ambientador USB. Del tamaño de una memoria flash, se inserta en el puerto USB y se le echa unas gotitas de aceite. La versión de color roja viene con olor a “rosas”, y la versión en verde viene con aceite con olor a “hierbabuena”. Cuesta sólo 7 dólares.

Si lo mezclas con un ventilador USB, podrás además esparcir el olor por toda la habitación. Ambientarte nunca fue tan fácil… ni tan geek.

Vía | USBGeek