Leyendo mis habituales feeds, me encontré con un artículo de ZDNet que hablaba sobre si la conducta de las personas mejoraba en mundos virtuales. ¿Veredicto, según ellos? Que la gente se comporta mejor en mundos virtuales como Second Life.

¿Estáis pensando lo mismo que yo? ¿Cuántas veces se conectaron estos investigadores a un mundo virtual? Las salas de chat, incluso las más puras y santitas, están llenas de hoygans que lo único que hacen es postear mensajes estilo: “BUSCO CHICA PARA PRIVADO, MSN” o algunos derrochan originalidad con un buen “SOY SIMPÁTICO, ALTO, ¿CHICAS PARA PRIVADO WEBCAM?”. Otros se deciden por mensajes más explícitos, pero creo que con esos ejemplos se entiende.

Está bien, los chats son así. No todos, pero sólo el 99.9%. ¿Qué hay de los mundos virtuales? Peor. Mi corta experiencia en Second Life fue que aquello era un auténtico criadero de hormonas virtuales. Fiestas de sexo (y no el sexo de los mortales, sino el sexo de los personajes virtuales del juego, que parece salido de un manual de hacer origami y de una biblia satánica). Antes de que me acribilléis: no todo Second Life es así. Es cierto que tiene sus cosas bonitas, pero es lo poco. Sin ir más lejos, porque a veces exagero: hablar con alguien de forma civilizada me fue difícil.

Second Life no es el único mundo que sufre esto. There!, al que estoy suscrito de forma premium, lleva sufriendo esto desde hace unos meses, cuando su crecimiento de población se ha incrementado. De hecho, ayer estaba hablando con miembros nuevos en el mundo cuando escuché (se habla por voz con el micrófono también) una conversación sobre edad en mundo virtual. Me acerqué para involucrarme en la charla y fui aceptado excepto por un par de de mujeres. Una de ellas me dijo: “Piss off, fucking biatch” (la traducción no os la hará Google). La otra se limitó a asentir y decir un: “Yeah, let’s leave this jerk”. Sus voces no eran de niñitas, precisamente. Eran mujeres de entorno a los 40 años.

Bueno, está bien. De nuevo, otro lugar de internet donde la gente se comporta mal (casi toda la gente). ¿Algún lugar más? Claro. YouTube es un claro ejemplo. Los comentarios que suele dejar la gente en los vídeos son para echarse a llorar.  Un claro ejemplo es el de los videos de Renetto, del cual hablé hace poco en las maravillas de la semana. En un vídeo que posteó donde salía una conversación con su mujer, alguien puso como comentario: “Tu mujer parece un hombre, ¿te duele cuando te da por culo con su gran pene de hombre?” Este señor está compartiendo su vida con nosotros en YouTube y aparece un estúpido mentecato y le pone un comentario personal y ofensivo. ¿Eso pasaría en la vida real?

¿Mi conclusión? Que en internet la gente se porta muchísimo peor que en la vida real. Al no haber una presencia física, la gente no siente la necesidad de medir sus acciones y muchos incluso se alocan y demuestran un comportamiento que en la vida real nunca harían.

Eso es. Opinión emitida. Dejad comentarios y por esta vez os dejo que digáis alguna marranada. (Pero sólo porque el artículo lo amerita) :-P