
Vivimos en tiempos modernos, qué duda cabe, pero de ahí a llegar a lo que hizo nuestro protagonista, hay un buen trecho.
Resulta que un joven australiano de 21 años acudió al cine a ver la película de los Simpsons, pero tuvo la mala idea de grabarla con la cámara de su móvil.
Seguido de esto, el osado muchacho subió la película a internet y ahora se enfrenta a penas de 5 años de cárcel por piratería.
Vía | Engadget






