Dongmei Li, residente en Nueva York, ha formalizado una denuncia conjunta a la empresa de telecomunicaciones AT&T, a Apple y al propio Steve Jobs. Ella es una de los muchos clientes que esperaron colas de cientos de personas para comprar el iPhone y se siente defraudada por los eventos que rodean a la bajada de 200 dólares del precio del gadget.

La demanda acusa a las tres entidades de discriminación de precios, venta demasiado barata, discriminación en descuento y práctica engañosa, entre otros muchos cargos. Dongemi Li pide una compensación económica de 1 millón de dólares por daños y perjuicios.

Steve Jobs con el iPhone

Además, las causas que rodean a Li justifican la demanda. Compró el modelo que se descontinuó y al bajar de precio, no pudo revenderlo. Además se le cobró 175 dólares por terminar el contrato con AT&T. Los jueces muy probablemente tendrán la demanda en cuenta y si Li tiene éxito, otros muchos la seguirán.

Muchos deberían hacer estas demandas en España, donde algunas empresas se aprovechan de la misma forma de sus clientes.

Vía | AppleInsider