No veo que eso sea un problema, al contrario, la idea es precisamente incentivar a los potenciales clientes no tan jóvenes con un producto de punta (clientes que normalmente son resistentes al cambio)…los jóvenes tenemos de antemano la curiosidad y toda la onda tecnológica impregnada y no hace falta mucho esfuerzo en campañas que nos digan qué tan bueno es un producto tecnológico cuando nosotros somos quienes lo salimos a buscar.
La publicidad joven no va exclusivamente dirigida a clientes jóvenes. La publicidad joven es publicidad dinámica, fresca, fácilmente adaptable a cualquier situación y a cualquier cliente.
Además, es importante recalcar que los más resistentes al cambio no son los “no tan jóvenes” sino todo lo contrario, principalmente por el nivel adquisitivo de los adultos. Si bien la publicidad de Apple fue exclusivamente dirigida a clientes potenciales de un nivel medio alto o alto, especialmente la campaña física urbana que se desarrolló en ciudades como Manhattan, Miami y Los Ángeles, fue dirigida sobretodo a clientes de 40 para arriba y eso es algo poco aceptable.
No se trata del esfuerzo en decirnos lo que es bueno y lo que no, sino en convencernos de que es lo suficientemente bueno como para gastar 400 dólares en ello.
“La publicidad del iPhone no es joven.”
No veo que eso sea un problema, al contrario, la idea es precisamente incentivar a los potenciales clientes no tan jóvenes con un producto de punta (clientes que normalmente son resistentes al cambio)…los jóvenes tenemos de antemano la curiosidad y toda la onda tecnológica impregnada y no hace falta mucho esfuerzo en campañas que nos digan qué tan bueno es un producto tecnológico cuando nosotros somos quienes lo salimos a buscar.
Saludos!
Gracias por tu comentario, Francisco.
La publicidad joven no va exclusivamente dirigida a clientes jóvenes. La publicidad joven es publicidad dinámica, fresca, fácilmente adaptable a cualquier situación y a cualquier cliente.
Además, es importante recalcar que los más resistentes al cambio no son los “no tan jóvenes” sino todo lo contrario, principalmente por el nivel adquisitivo de los adultos. Si bien la publicidad de Apple fue exclusivamente dirigida a clientes potenciales de un nivel medio alto o alto, especialmente la campaña física urbana que se desarrolló en ciudades como Manhattan, Miami y Los Ángeles, fue dirigida sobretodo a clientes de 40 para arriba y eso es algo poco aceptable.
No se trata del esfuerzo en decirnos lo que es bueno y lo que no, sino en convencernos de que es lo suficientemente bueno como para gastar 400 dólares en ello.