AlienwareEmpecé a trastear con ordenadores cuanto tenía 3 años, y mi primer ordenador fue cuando tenía 6, aproximadamente. Era un Pentium II, a 266 Mhz, 32 Mb de RAM… 3 Gb de disco duro. Era un Packard Bell. Desde entonces mucho tiempo ha pasado, y los ordenadores han dejado de convertirse en un juguete para transformarse en elemento indispensable de un hogar (al menos del mío). Los usuarios nos hemos vuelto más exigentes, más conscientes de lo que la informática nos puede ofrecer y de los precios que ello supone.

Eso crea nuevos mercados. Ya no se trata sólo de los OEM, esos ordenadores de clase ejecutiva de HP, DELL y demás marcas. La marca no es mala para un ordenador (excepto en el caso de Packard Bell, que te inflaban el disco duro de fábrica con programas basura y juegos para niños pequeños), pero los consumidores se están empezando a decantar por lo personalizado. Por primera vez en la historia de la informática, los que en su época fueron llamados despectivamente “clónicos” se han convertido en los ordenadores con mayor potencial del mercado. Hechos a medida, con prestaciones que un OEM sólo puede imaginar.

Más allá del estrictamente “clónico”, del que se han derivado artes como el modding, ha surgido otro negocio todavía más rentable: la marca personalizada. Una de las primeras empresas en darse cuenta fue Dell, que desde que la conozco lleva ofreciendo ordenadores a medida. Si mezclamos esa estrategia de mercado con las nuevas necesidades de jugadores y usuarios de alto rendimiento, tenemos marcas como Voodoo PC y Alienware. Ordenadores de marca, personalizados y, como las propias marcas lo denominan, “de lujo”. Son caros (muy caros, de hecho), pero gozan de características que HP ofrecerá dentro de 4 años.

Nada como tener 20.000 dólares en el bolsillo para comprar un Alienware de cuatro núcleos, refrigeración líquida, neón, 16 GB de RAM y 4 TB de disco duro y 4 tarjetas gráficas. Windows Vista… ¡un momento! Ahora estas empresas también optan por la opción. Te lo venden sin sistema operativo, con Windows Vista o XP, e incluso con doble arranque entre ambos. Las que más, triple arranque con Ubuntu y para los más linuxeros, sólo Ubuntu.

El nuevo PC es más que un PC. Es un monstruo doméstico, del valor de un sedán, que se conecta a velocidades gigabit por WiFi y que tiene memoria suficiente para tener abiertos 10 juegos de alto rendimiento a la vez y disco para guardar las fotos de tus 5 pasadas generaciones.

El nuevo PC es más que sólo un PC. Es la nueva etapa en la evolución de la informática.