Cuando la familia Campasino estaba veraneando en Florida, jamás se imaginaba que recibiría una llamada semejante. Su vecino, Kim Taylor, había llamado gritando de forma ininteligible, hablando de un coche y de un freno de mano. Tras mayor averiguación y unas cuantas fotos publicadas en Internet, se supo claramente lo que había pasado:

Coche en Piscina

El vecino había dejado aparcado su Mazda descapotable y juraría haber puesto el freno de mano, pero no fue así. El coche empezó a rodar de forma incontrolable por una colina mientras su dueño lo perseguía, se estrelló contra una valla y aterrizó en lo más hondo de la piscina de su vecino. Cuando la hija de la familia, que estaba por los alrededores, acudió al lugar de los hechos, se limitó a hacer fotos con su móvil y publicarlos en Internet, para gracia de los vecinos.

Vía | inYork