
Un grupo de científicos estadounidenses han logrado desmitificar una larga lista de creencias populares (y no tan populares) sobre el funcionamiento del ser humano y la nutrición, entre otras cosas. Sus conclusiones más importantes han sido:
- Es mentira que beber ocho vasos de agua al día sea tan sano. De hecho, el ser humano no necesita tanta agua y demasiada agua puede conducir a intoxicación y a la muerte.
- Es mentira que sólo usemos el 10% de nuestra capacidad cerebral. En escáneres cerebrales recientes de todas las edades, toda las áreas cerebrales del ser humano están en constante uso y no hay ninguna dormida o apagada.
- Es mentira que el vello crezca más fuerte, más abundante y más duro después de haber sido afeitado. Esto es de hecho una ilusión óptica, ya que cuando se afeita el pelo, crece más romo y la punta se desgasta con más facilidad, haciéndolo parecer de mayor volumen.
- A los muertos no les siguen creciendo las uñas y el pelo. Esto se debe a que la piel se retrae alrededor de ambos elementos, haciéndolos parecer de mayor tamaño.
- Leer con poca luz no causa daño permanente.
- Comer pavo no causa sueño.
La verdad es que de ésta última nunca había oído hablar, pero supongo que con tanto pavo que comen en Estados Unidos, a alguno le tenía que dar sueño. Estos mitos me suenan mucho a los que hay en España sobre los derechos intelectuales. Como el típico “Bajarse música de internet es ilegal”, “Por cada CD que se copia, es uno que no se vende” y aquella vomitiva campaña de antipiratería que nos ponía a los usuarios del P2P como criminales en serie.
Ya he vuelto a hablar sobre el copyright. Teddy y compañía me persiguen en mis pesadillas.









