En el ejemplar de hoy, Newsweek ha metido claramente la pata. Su portada, el título “El Fiasco Español”, con el subtítulo “Cómo Rodríguez Zapatero cayó desde la estrella europea hasta la decepción nacional”, revela un artículo cargado de odio a España en su interior. En el artículo, escrito por Stryker Mcguire y Mike Elkin, con el titular “El fin del Imperio Español”, aparecen varios inmigrantes en condiciones deplorables, además de una mujer extranjera con una gasa en la cara, como si hubiera sido golpeada. La manipulación empieza con las fotos. ¿Cómo se puede escribir un artículo sobre España sólo mostrando estas cuatro fotos siguientes?

Tras leer el artículo, no sólo tengo la certeza de que Newsweek ha dejado de tener el prestigio que solía tener, sino que el artículo carece de cualquier fundamento y es una pura muestra de odio hacia la ciudadanía española.
Empecemos, punto por punto. El artículo comienza así:
“El listado en eBay España le dice todo lo que necesita saber sobre la actual campaña electoral española: ‘Pongo en subasta mi voto… Votaré exactamente como lo pida el mejor postor’ ¿Humoroso? Posiblemente. ¿Cínico? Definitivamente”.
Sólo el comienzo del artículo ya nos revela que estos señores se informaron poco sobre España o el mundo en general. Las subastas de votos son un fenómeno en eBay que lleva años existiendo, y que empezó precisamente en Estados Unidos, donde Demócratas y Republicanos son una cara de la misma moneda y la ignorancia norteamericana produce extrañas y súbitas tendencias de voto. Que Newsweek se base sólo en una lista de eBay para generalizar sobre la política española no sólo es absurdo: suena absurdo al leerlo. Sigamos…
[Sobre Zapatero] “Mientras lucha por asegurarse un segundo período, ahora parece estar a la deriva, excepto por su desdén hacia la oposición política. Cierto, su éxito en 2004 fue casi accidental: el entonces gobernante del Partido Popular reaccionó tan cínicamente a los bombardeos de los trenes de Madrid tres días antes de las elecciones, que a los socialistas, liderados por Zapatero, se les regaló la victoria en las urnas”.
Mentira. El descontento producido por el 11-M fue sólo la guinda del pastel. Si el PSOE ganó las elecciones, fue por la repulsa del sector de izquierdas tras una serie de eventos como el Prestige, el YAK-42 y los estropicios de Aznar en materia social y educativa. Decir que fue “casi accidental” es una auténtica patanada, una estupidez, además de que no está basada en ni un solo argumento.
“(…) el año pasado España estaba muy por delante de los demás. España se ha vuelto un país “promedio”, dice André Sapir, un economista belga y asesor de Zapatero”.
Mentira. Somos la octava potencia mundial y hemos superado económicamente con creces al resto de Europa, y con mucha diferencia a otras naciones como Italia y Portugal.
El artículo sigue diciendo más estupideces. Adora la gestión de Aznar, diciendo que creó la economía más fuerte de Europa, cuando el éxito de la economía española se produjo en la última legislatura. Critica sutilmente la salida de España en Irak, lo que ya revela el tono Republicano Estadounidense del artículo, y básicamente afirma que las relaciones exteriores de España fueron mejores con Aznar, cuando en la época popular no hablábamos con Europa y le lamíamos el culo a los gringos.
“En el frente local, Zapatero cometió dos graves pifias políticas. La primera fue aliar a su partido con la Izquierda Republicana de Cataluña, un partido que busca la independencia catalana. Los políticos y comentaristas derechistas lo acusaron de promover la balcanización de España, explotando un miedo nacional muy arraigado que fue impulsado nuevamente el mes pasado cuando Kosovo se declaró independiente de Serbia, lo cual España, al contrario de la mayoría de Europa, no reconoce”.
Más mentiras. Todos los partidos políticos, incluido el PP, se han aliado en el país con grupos independentistas para gozar de apoyo en Cataluña o en el País Vasco. El PP se hizo amigo de partidos como el PNV y CiU, que son tan separatistas como ERC. Mostrar eso como “grave pifia” es absurdo. Después nos hablan de “balcanización de España” y “miedo nacional muy arraigado”. ¿Qué tontería es esta? ¿Habrán visitado estos supuestos periodistas España? No lo creo. No hay ningún miedo nacional, y comparar las autonomías españolas con una balcanización es totalmente estúpido, y que nada tiene que ver el uno con el otro. Para ultimar este párrafo, se quejan de que España no reconoce la independencia de Kosovo. ¡Pues claro que no! Kosovo es ahora mismo un artificio del gobierno estadounidense para tener su puerta de influencia en Europa. La independencia de Kosovo es una artimaña de Bush y si no fuera por él, no existiría. No hay ningún fundamento de derecho internacional que respalde estas acciones y el resto de los países europeos han acudido como perritos falderos, a pesar de que es una acción ilegal según los preceptos de las Naciones Unidas.
El artículo continúa y continúa atacando a España en todos sus sentidos. Afirma que Rajoy no ha sido capaz de “capitalizar las debilidades de su oponente” y que es un “político descolorido cuya única ventaja para convertirse en líder del partido es que fue nominado personalmente por Aznar”.
Después, nos dan con un broche de oro:
“El país parece, si no a la deriva, varado por el momento, incluso inseguro de sí mismo y su identidad. Desde hace mucho ha sido una rarea que en los eventos deportivos los atletas españoles se queden mudos o sólo tarareen cuando se intepreta su himno nacional: “La Marcha Real” no tiene letra”.
Absurdo. No somos el único país del mundo que carece de letra en el himno y no la necesitamos. Sería estúpido decir que no tenemos identidad porque el himno no tiene letra. Al contrario de otros países, como Estados Unidos, que necesitan del falso patriotismo para mantener la unidad, nosotros no necesitamos de esas muestras de falsa camaradería.
El artículo dice algunas tonterías más, todas ellas sin pruebas ni fundamento alguno. Newsweek ha perdido toda credibilidad para mí. No sólo han hecho una clara manipulación de la visión actual de España, que es totalmente opuesta a la que ellos han hecho creer, sino que se limitan a criticar como verduleros en un mercado sin bases ni sentido.
Juzguen ustedes mismos, lectores.











